Extrañezas literarias... por Juleia Maris

Si a cada paso extrañas un eco... Si en cada día añoras expectante la noche... Si te sientes un extraño inmerso en este extraño mundo... Este es un lugar para nuestras extrañezas literarias de cada día. Los invito a leerme y a leerse, a escribir y a escribirme. Que cada texto- poema- cuento- lo-que-sea se convierta en un campo de contienda reflexiva, crítica y literaria.

. :: Juleia Maris :: .

jueves, 19 de enero de 2012

Tempus fugit

Aire, tierra, agua... Tiempo... Necesidad que se escurre y se evapora, se agolpa en los límites de la vida, de nuestros límites.Agobiante contrariedad de tener y perder, de ganar y dejar ir...
Escaso material del que están hechos la noche y el día, la primavera y el invierno, la soledad y la compañía.
Todo es poco, tirados en el pasto boca arriba, con la noche sobre nosotros, y charlando con estrellas que no saben de aplausos ni gritos. La eternidad parece una dominante, en el pozo de los efluvios sociales.


viernes, 11 de febrero de 2011

Manchones en un Monet




He pensado en verte volver.
He soñado con olerte llegar.
Y reencontrándome 
con el camino que hace tiempo abandoné,
temo encontrarte, porque ya no eres
lo que eras.
Tu espejo ya no refleja la imagen entera.

Como si en una teletransportación,
miles de moléculas
hubieran quedado en el camino
y se han mezclado con pigmentos de autores ajenos
(Picasso en un Velázquez,
manchones en un Monet).
Tu imagen se ha deshecho
en ríos de años.

A imagen y semejanza,
mi presente desintegra mujeres que fuí.
Se borran pinceladas
de rutas que anduve.
Se olvidan canciones
de ayeres que imaginé.
Ya no soy, lo que creías que era.
Ya no sos, lo que pinté de añil.

Las extrañezas se vuelven cotidianas
y me ahogan
me ahogan.

Necesito imaginar
que has muerto hace años,
y tu cuerpo ha sido invadido
por una persona común y corriente,
por una persona común,
por una persona.

Y todo lo que he creído
ya no es,
ya no soy.
Soy otra cosa
soy otra historia.

Ha pasado agua bajo el puente,
han pasado inundaciones
que se llevaron ciudades completas.
En una de esas ciudades
se han quedado tu puerta pintada de azul,
tu guitarra, tus trapos
y tus dolores.

Se han ido tus ayeres
y los míos
y los nuestros.
No les digas adiós,
ya no te escuchan.

No les digo adiós,
porque en el fondo,
muy en el fondo,
no quiero.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Perplejidad

Cuando la vida nos augura cambios (ni buenos, ni malos, son cambios, y esto, desda ya, es admirable) nos quedamos perplejos.
Las rutinas nos llevan por los caminos de una seguridad ficticia, construída a la medida de nuestra comodidad.  Pero son pocos los que saben que  la comodidad nos mata, nos mata  en vida.
Cuando la vida  nos augura cambios, el miedo nos congela. Y  necesitamos el calor  de los que amamos para volver a caminar.
Pero  no hay nada que temer.  la vida nos augura cambios desde  el momento preciso en que abandonamos nuestro primer lugar cómodo y seguro.  Desde que nacemos.Y aquí estamos...
La vida nos augura cambios. O los  hacemos.
Vos  elegís.

viernes, 21 de mayo de 2010

Crónicas de Don Vicente

Crónicas de Don Vicente Nario
 
Personajes:
Chica 1
Chica 2
Don Vicente Nario
 
En el patio de una escuela, dos chicas están haciendo un trabajo. Una toma mate amargo; la otra, una coca- cola.
 
Chica 1: Yo digo que le preguntemos a Don Vicente. Él sabe de todo.
 
Chica 2: No creo que él sepa, se la pasa rememorando viejos tiempos y al final no te responde lo que le preguntás.
 
Chica1: Dale, dale que ahí viene. Yo le pregunto.
 
(Entra Vicente Nario. Se sienta junto a las chicas.)
 
Vicente Nario: ¿Todavía están haciendo la tarea? ¡Vamos, vamos! ¡Al que madruga…! ¿En qué puedo ayudar?
 
Chica 1: Es que debemos hacer un trabajo sobre la Revolución de  Mayo, y tenemos la mente en blanco… No se nos ocurre nada…
 
Vicente Nario: ¿Y qué tienen que hacer? ¿Composición tema: La Revolución ?
 
Chica 2: (Con gesto de cansancio.) No, Don Vicente… Algo más top, alto trabajo, tipo “Gladiator”, pero del 25 de mayo.
 
(Don Vicente la mira perplejo, sin decir palabra. No entendió lo que dijo la chica.)
 
Chica 1: Necesitamos información sobre los doscientos años del Primer Gobierno Patrio, y, con eso, elaborar un trabajo narrativo o informativo.
 
Vicente Nario: Ajá, pero… ¿Qué información necesitan?
 
Chica 2: Information… Qué pasó en estos two hundred years.
 
Chica 1: Es decir, en estos doscientos años, Don Vicente.
 
Vicente Nario: ¡Ah! Gracias por la aclaración. ¿Qué ha pasado en estos doscientos años? Es difícil… Mirá, te puedo decir que doscientos años son los que han pasado desde el primer grito, desde el primer  ¡Basta!, desde el primer ¡Nunca más!
 
( La Chica 1 lo escucha atenta, la Chica 2 se aburre.)
 
Doscientos años de lucha, porque no puede negarse que ha habido luchas y también guerra, y sangre, y seres queridos que, de repente, ya no estuvieron más. Doscientos años de argentinismo, en los que no faltaron aires europeizantes, novelas norteamericanas, poemas rusos y cuentos chinos.
Puedo decirles que hace doscientos años empezó a escribirse una Historia que se dice independiente, que se autoproclama revolucionaria.
Una Historia que no ha dejado de escribirse con frases en francés y palabras en latín, cuyos protagonistas no han dejado de vestirse en Chanel y Versacce, actuado bajo la dirección del Banco Mundial, y con la música de los Beatles.
 
Chica 2: ¡Yes! ¡Me gustan los Beatles!
 
Chica 1: ¡Shhh!
 
Vicente Nario: Durante estos doscientos años, no ha dejado de construirse: desde hospitales hasta Escuelas de la Armada , desde puentes hasta cárceles, desde carteles que dicen “BIENVENIDOS”, hasta carteles que dicen “PROHIBIDO PASAR”. Incluso, aunque la puerta de entrada es chiquita, la Historia tiene una enorme puerta atrás que dice “EXIT”.
Se han escrito historias de todo tipo: novelas románticas (como la de la humilde muchacha que llegó a ser reina), novelas negras (en las que no se descubre nunca al asesino), cuentos fantásticos e inverosímiles, cuentos de terror y de ciencia ficción, en los que los protagonistas desaparecen o huyen en helicóptero…
 
Chica 2: ¡Pero Don Vicente! Ja ja ja ¡Eso no se lo cree nobody!
 
Vicente Nario: Son doscientos años de historias que parecen haber sido escritas con sangre, sudor, lágrimas… y tinta invisible. Está en nosotros que no desaparezca… del todo.
 
Chica 1: Yo creo que sí, que podemos lograrlo. Quizás sea necesario dejar todo atrás…
 
Vicente Nario: No, querida, no se trata de dejar atrás la Historia. Se trata de tenerla presente, para hacer el Futuro.
 
Chica 2: Ok, ok, ya entendí. Yo me voy al cyber. (A la chica 1.) ¿Venís? (Sale.)
 
Chica 1: No, me quedo. Queda mucho aún por hacer ¿Me ayuda usted, Don Vicente Nario?
 
Vicente Nario: Encantado, estoy pa’ servirte.
(Salen ambos.)
 
Telón.

jueves, 18 de marzo de 2010

Horizonte

Sigo buscando un horizonte
que me traiga
que me lleve
que me envuelva en tus brazos
y me dé ensueños leves.

Sigo buscando aquellas huellas
que ya nunca encontraré
las que han borrado mares
las que conmigo llevé.

Sigo buscando costas
buenas, extrañas y locas.
Sigo hallando quimeras,
en pasados y en treintenas.

Más allá de los mares que he visto,
más allá de los mares soñados,
las huellas de tus pasos no aflojan,
y permanecen siempre a mi lado.

                                                      Juleia

miércoles, 10 de febrero de 2010

No tengo nada que  decir. Sólo..., sólo... . No. Mi cabeza es una licuadora. Hay licuado de recuerdos para degustar.
Me llueven maremotos de sentimientos.
Voces que recuerdan recuerdos de voces.
Rostros- espejo, que reflejan ayeres.
Letras que leo en la compu, a las que intento darles una voz, y no sé..., no sé cómo es esa voz, sólo la imagino...
He soñado tantas veces con vivir este momento, que no sé si vivo o sueño. La vida es sueño.
Tantas veces te imaginé, sin conocerte, que leer tus letras me parece ilógico. No podés existir. No creo que existas. Fuiste parte de una ayer que no viví, pero que compartí en tardes de domingo, bajo los sones de una guitarra desafinada.
Y tú, eres parte de un ayer que sólo yo viví. Y que hoy creo un sueño. Aquella no era yo, no puedo creer que haya sido yo.  Y quizás no puedas creer que ésta soy yo. Es que soy otra, sólo que me puse la máscara de mis ayeres, para hacer de cuenta, que vivo un futuro.

martes, 29 de diciembre de 2009

Cuaderno nuevo

Como en un cuaderno nuevo, nuevito, de esos que nos compramos los escritófilos para estar preparados por si nos agarra un ataque de poesía. Como en hojas blancas, vírgenes, inmaculadas...
Un nuevo año comienza y podemos empezar de nuevo. Todos los errores quedan atrás (ja!, eso quisiera!) y pareciera que todo vale, que nuestra cuenta corriente con la Vida queda en cero. Y podemos volver a retirar vales...
Un nuevo año comienza, y en nuestra Historia personal se estrena un nuevo capítulo. Y está en cada uno de nosotros, el que sea bueno, malo, o mediocre. Hay que animarse a escribir estas páginas blancas con tinta roja,  brillante, para que quede bien claro quiénes somos. Y a dónde vamos y qué queremos.

Me alegra saber que este nuevo cuaderno que me está esperando, no es igual a los anteriores. Me alegra saber que a este nuevo cuaderno también lo leerán otras ojos, y que no morirá en mí. Me alegra saber que la historia que escribo en el cuaderno se perpetúa en otras personas, en sus lectores. 
Estos lectores son, ni más ni menos, que ustedes, mis queridos amigos bloggers.
Gracias por estar ahí, por acompañarme (ah, cierto que aquí se dice "seguirme"). Gracias por leerme de vez en cuando. Incluso gracias a aquellos que sólo alguna vez esporádica pasaron por mis letras. Si alguna frase les quedó en la memoria, ya estoy satisfecha. Y mi cuaderno ya tiene sentido extra.
Fiel a mi estilo, no les deseo buen año. Les deseo buenaventura en la elección de las historias que escribirán en sus respectivos cuadernos. Que estén llenos de aventuras mágicas, y de hadas que los cubren del polvo de la felicidad.
Y, como siempre, QUE  esa energía que nos rodea, LA FUERZA, los envuelva y los llene de dicha, que los lleve hacia las personas que aman, y que LOS ACOMPAÑE.


Mucha Luz!!
                           Juleia Maris