Extrañezas literarias... por Juleia Maris

Si a cada paso extrañas un eco... Si en cada día añoras expectante la noche... Si te sientes un extraño inmerso en este extraño mundo... Este es un lugar para nuestras extrañezas literarias de cada día. Los invito a leerme y a leerse, a escribir y a escribirme. Que cada texto- poema- cuento- lo-que-sea se convierta en un campo de contienda reflexiva, crítica y literaria.

. :: Juleia Maris :: .

domingo, 24 de febrero de 2013

Desafinaciones

Cada día hago una nota diferente
que suena distinto
a como la planeaba.

Tengo desafinada la vida.
Pero no por eso
 se me vacía el alma
ni sufro en clave
 por el sol de mañana.

Tengo la vida desafinada
y sin embargo
dibujo allegros en mi rostro
y lloro una lágrima
ya enjugada,

viernes, 24 de agosto de 2012

Hasta siempre

Yo no quiero
retenerte ni atraparte.
Te deseo, lo más lindo de vivir.
Sólo quiero, que me cantes aquél tema.
Sólo pido, de nuevo verte sonreír.

No me digas
adiós.
Dime hasta siempre.
Nos volveremos a ver,
tarde o temprano.
Eres como una flor
que renace de amor.
Que se marchita
con el llanto y el dolor
como si descubriera
que aún estás lejos.

Porque mis alas
van creciendo día a día.
Necesito espacio
para poder volar.
Por el cielo, 
hasta caer en tus brazos.
Me beses mil veces
y me enseñes a amar.

Pasó

Entiendo que lo que pasó, pasó ya terminó.
Entiendo que va a ser mejor
 buscar un nuevo amor.

En el horizonte esperan
sensaciones nuevas
buenas para los dos.

Pero qué camino tomo
si me queda poco
sitio en el corazón

viernes, 29 de junio de 2012

Postales de un futuro


Cielo negro sobre tu cabeza
lo que digas, a nadie le interesa.
Agua amarga que igualmente has de beber.

Eras cuervo y ahora sos la presa,
te dieron sangre cuando querías fresas,
lluvia agria que no deja de caer.

Postales de un futuro que se está yendo
Delorean caduco marcando insolencias
de tiempos remotos que vienen a vos.


Espadas roídas que cortan edades,
oscura cadencia, flotando en el mar...



viernes, 22 de junio de 2012

Mis fantasmas suelen ser muy amables: me esperan a la vuelta de cada esquina, para acompañarme a cruzar la calle. Me  hacen compañía, para que no me sienta sola. Me siguen a cada instante, a no ser que a mi hermana canina le urja la necesidad de correr tras una pelota que, elementalmente, debe ser arrojada por alguien.

Mis fantasmas tienen la delicadeza de recordarme los errores que no debo volver a cometer, me toman de la mano para que no me pierda en la vorágine de lo desconocido, hasta ahogarme en el pantano de las imágenes pasadas, y embadurnarme con el barro de los miedos sin causa.

Ya no sé cómo hacerles entender que les agradezco mucho la intención, pero que ya no me hacen falta, que puedo seguir sola. Aún así, ellos persisten en acompañarme a donde sea, en todo momento. 

Tengo que explicar en cada lugar al que concurro, que ellos vienen conmigo, que no los puedo dejar en la puerta como si fueran un paquete. Si voy al cine, tengo que comprar dos entradas: una para mí, la otra para ellos, porque ocupan el lugar de una persona.

Quizás sea por eso que la gente huye de mí: siento que hace tanto tiempo que estoy tan rodeada de fantasmas, que ya soy una de ellos.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Nadie, nada, nunca, no.

Mandala en mi mayor.
La negatividad no siempre es una elección. Hay pedacitos de vida en los que la algarabía no entra y no queda. Y el NO se apodera de los alientos y las voces de nuestro pequeño ser. Solamente no. Solamente nadie puede sacarnos de la embarrada negatividad que desconsuela las multitudes. Solamente nada nos lleva más lejos de las nubes , lejos de las soledades, lejos de los sueños rotos, lejos .
Solamente nunca encontraremos el amor, la vida, el todo.
Y luego caemos bajo, tan pero tan bajo, que vemos las mariposas de barro revolotear sobre nuestras cabezas. Es entonces, justamente entonces, cuando lo único que nos resta, es seguir cayendo, y mirar todo al revés. Así veremos cómo todo lo que baja, sube.  Y llegar más arriba que los arco iris de especias que alcanzan los cielos infinitos. Sólo nos resta tirarnos por estos toboganes multicolores, como niños que acaban de conocer una plaza florida.
Si cayendo, miro en tus ojos, el viaje se transforma y vuelo en vos.

jueves, 19 de enero de 2012

Tempus fugit

Aire, tierra, agua... Tiempo... Necesidad que se escurre y se evapora, se agolpa en los límites de la vida, de nuestros límites.Agobiante contrariedad de tener y perder, de ganar y dejar ir...
Escaso material del que están hechos la noche y el día, la primavera y el invierno, la soledad y la compañía.
Todo es poco, tirados en el pasto boca arriba, con la noche sobre nosotros, y charlando con estrellas que no saben de aplausos ni gritos. La eternidad parece una dominante, en el pozo de los efluvios sociales.


viernes, 11 de febrero de 2011

Manchones en un Monet




He pensado en verte volver.
He soñado con olerte llegar.
Y reencontrándome 
con el camino que hace tiempo abandoné,
temo encontrarte, porque ya no eres
lo que eras.
Tu espejo ya no refleja la imagen entera.

Como si en una teletransportación,
miles de moléculas
hubieran quedado en el camino
y se han mezclado con pigmentos de autores ajenos
(Picasso en un Velázquez,
manchones en un Monet).
Tu imagen se ha deshecho
en ríos de años.

A imagen y semejanza,
mi presente desintegra mujeres que fuí.
Se borran pinceladas
de rutas que anduve.
Se olvidan canciones
de ayeres que imaginé.
Ya no soy, lo que creías que era.
Ya no sos, lo que pinté de añil.

Las extrañezas se vuelven cotidianas
y me ahogan
me ahogan.

Necesito imaginar
que has muerto hace años,
y tu cuerpo ha sido invadido
por una persona común y corriente,
por una persona común,
por una persona.

Y todo lo que he creído
ya no es,
ya no soy.
Soy otra cosa
soy otra historia.

Ha pasado agua bajo el puente,
han pasado inundaciones
que se llevaron ciudades completas.
En una de esas ciudades
se han quedado tu puerta pintada de azul,
tu guitarra, tus trapos
y tus dolores.

Se han ido tus ayeres
y los míos
y los nuestros.
No les digas adiós,
ya no te escuchan.

No les digo adiós,
porque en el fondo,
muy en el fondo,
no quiero.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Perplejidad

Cuando la vida nos augura cambios (ni buenos, ni malos, son cambios, y esto, desda ya, es admirable) nos quedamos perplejos.
Las rutinas nos llevan por los caminos de una seguridad ficticia, construída a la medida de nuestra comodidad.  Pero son pocos los que saben que  la comodidad nos mata, nos mata  en vida.
Cuando la vida  nos augura cambios, el miedo nos congela. Y  necesitamos el calor  de los que amamos para volver a caminar.
Pero  no hay nada que temer.  la vida nos augura cambios desde  el momento preciso en que abandonamos nuestro primer lugar cómodo y seguro.  Desde que nacemos.Y aquí estamos...
La vida nos augura cambios. O los  hacemos.
Vos  elegís.

viernes, 21 de mayo de 2010

Crónicas de Don Vicente

Crónicas de Don Vicente Nario
 
Personajes:
Chica 1
Chica 2
Don Vicente Nario
 
En el patio de una escuela, dos chicas están haciendo un trabajo. Una toma mate amargo; la otra, una coca- cola.
 
Chica 1: Yo digo que le preguntemos a Don Vicente. Él sabe de todo.
 
Chica 2: No creo que él sepa, se la pasa rememorando viejos tiempos y al final no te responde lo que le preguntás.
 
Chica1: Dale, dale que ahí viene. Yo le pregunto.
 
(Entra Vicente Nario. Se sienta junto a las chicas.)
 
Vicente Nario: ¿Todavía están haciendo la tarea? ¡Vamos, vamos! ¡Al que madruga…! ¿En qué puedo ayudar?
 
Chica 1: Es que debemos hacer un trabajo sobre la Revolución de  Mayo, y tenemos la mente en blanco… No se nos ocurre nada…
 
Vicente Nario: ¿Y qué tienen que hacer? ¿Composición tema: La Revolución ?
 
Chica 2: (Con gesto de cansancio.) No, Don Vicente… Algo más top, alto trabajo, tipo “Gladiator”, pero del 25 de mayo.
 
(Don Vicente la mira perplejo, sin decir palabra. No entendió lo que dijo la chica.)
 
Chica 1: Necesitamos información sobre los doscientos años del Primer Gobierno Patrio, y, con eso, elaborar un trabajo narrativo o informativo.
 
Vicente Nario: Ajá, pero… ¿Qué información necesitan?
 
Chica 2: Information… Qué pasó en estos two hundred years.
 
Chica 1: Es decir, en estos doscientos años, Don Vicente.
 
Vicente Nario: ¡Ah! Gracias por la aclaración. ¿Qué ha pasado en estos doscientos años? Es difícil… Mirá, te puedo decir que doscientos años son los que han pasado desde el primer grito, desde el primer  ¡Basta!, desde el primer ¡Nunca más!
 
( La Chica 1 lo escucha atenta, la Chica 2 se aburre.)
 
Doscientos años de lucha, porque no puede negarse que ha habido luchas y también guerra, y sangre, y seres queridos que, de repente, ya no estuvieron más. Doscientos años de argentinismo, en los que no faltaron aires europeizantes, novelas norteamericanas, poemas rusos y cuentos chinos.
Puedo decirles que hace doscientos años empezó a escribirse una Historia que se dice independiente, que se autoproclama revolucionaria.
Una Historia que no ha dejado de escribirse con frases en francés y palabras en latín, cuyos protagonistas no han dejado de vestirse en Chanel y Versacce, actuado bajo la dirección del Banco Mundial, y con la música de los Beatles.
 
Chica 2: ¡Yes! ¡Me gustan los Beatles!
 
Chica 1: ¡Shhh!
 
Vicente Nario: Durante estos doscientos años, no ha dejado de construirse: desde hospitales hasta Escuelas de la Armada , desde puentes hasta cárceles, desde carteles que dicen “BIENVENIDOS”, hasta carteles que dicen “PROHIBIDO PASAR”. Incluso, aunque la puerta de entrada es chiquita, la Historia tiene una enorme puerta atrás que dice “EXIT”.
Se han escrito historias de todo tipo: novelas románticas (como la de la humilde muchacha que llegó a ser reina), novelas negras (en las que no se descubre nunca al asesino), cuentos fantásticos e inverosímiles, cuentos de terror y de ciencia ficción, en los que los protagonistas desaparecen o huyen en helicóptero…
 
Chica 2: ¡Pero Don Vicente! Ja ja ja ¡Eso no se lo cree nobody!
 
Vicente Nario: Son doscientos años de historias que parecen haber sido escritas con sangre, sudor, lágrimas… y tinta invisible. Está en nosotros que no desaparezca… del todo.
 
Chica 1: Yo creo que sí, que podemos lograrlo. Quizás sea necesario dejar todo atrás…
 
Vicente Nario: No, querida, no se trata de dejar atrás la Historia. Se trata de tenerla presente, para hacer el Futuro.
 
Chica 2: Ok, ok, ya entendí. Yo me voy al cyber. (A la chica 1.) ¿Venís? (Sale.)
 
Chica 1: No, me quedo. Queda mucho aún por hacer ¿Me ayuda usted, Don Vicente Nario?
 
Vicente Nario: Encantado, estoy pa’ servirte.
(Salen ambos.)
 
Telón.

jueves, 18 de marzo de 2010

Horizonte

Sigo buscando un horizonte
que me traiga
que me lleve
que me envuelva en tus brazos
y me dé ensueños leves.

Sigo buscando aquellas huellas
que ya nunca encontraré
las que han borrado mares
las que conmigo llevé.

Sigo buscando costas
buenas, extrañas y locas.
Sigo hallando quimeras,
en pasados y en treintenas.

Más allá de los mares que he visto,
más allá de los mares soñados,
las huellas de tus pasos no aflojan,
y permanecen siempre a mi lado.

                                                      Juleia

miércoles, 10 de febrero de 2010

No tengo nada que  decir. Sólo..., sólo... . No. Mi cabeza es una licuadora. Hay licuado de recuerdos para degustar.
Me llueven maremotos de sentimientos.
Voces que recuerdan recuerdos de voces.
Rostros- espejo, que reflejan ayeres.
Letras que leo en la compu, a las que intento darles una voz, y no sé..., no sé cómo es esa voz, sólo la imagino...
He soñado tantas veces con vivir este momento, que no sé si vivo o sueño. La vida es sueño.
Tantas veces te imaginé, sin conocerte, que leer tus letras me parece ilógico. No podés existir. No creo que existas. Fuiste parte de una ayer que no viví, pero que compartí en tardes de domingo, bajo los sones de una guitarra desafinada.
Y tú, eres parte de un ayer que sólo yo viví. Y que hoy creo un sueño. Aquella no era yo, no puedo creer que haya sido yo.  Y quizás no puedas creer que ésta soy yo. Es que soy otra, sólo que me puse la máscara de mis ayeres, para hacer de cuenta, que vivo un futuro.

martes, 29 de diciembre de 2009

Cuaderno nuevo

Como en un cuaderno nuevo, nuevito, de esos que nos compramos los escritófilos para estar preparados por si nos agarra un ataque de poesía. Como en hojas blancas, vírgenes, inmaculadas...
Un nuevo año comienza y podemos empezar de nuevo. Todos los errores quedan atrás (ja!, eso quisiera!) y pareciera que todo vale, que nuestra cuenta corriente con la Vida queda en cero. Y podemos volver a retirar vales...
Un nuevo año comienza, y en nuestra Historia personal se estrena un nuevo capítulo. Y está en cada uno de nosotros, el que sea bueno, malo, o mediocre. Hay que animarse a escribir estas páginas blancas con tinta roja,  brillante, para que quede bien claro quiénes somos. Y a dónde vamos y qué queremos.

Me alegra saber que este nuevo cuaderno que me está esperando, no es igual a los anteriores. Me alegra saber que a este nuevo cuaderno también lo leerán otras ojos, y que no morirá en mí. Me alegra saber que la historia que escribo en el cuaderno se perpetúa en otras personas, en sus lectores. 
Estos lectores son, ni más ni menos, que ustedes, mis queridos amigos bloggers.
Gracias por estar ahí, por acompañarme (ah, cierto que aquí se dice "seguirme"). Gracias por leerme de vez en cuando. Incluso gracias a aquellos que sólo alguna vez esporádica pasaron por mis letras. Si alguna frase les quedó en la memoria, ya estoy satisfecha. Y mi cuaderno ya tiene sentido extra.
Fiel a mi estilo, no les deseo buen año. Les deseo buenaventura en la elección de las historias que escribirán en sus respectivos cuadernos. Que estén llenos de aventuras mágicas, y de hadas que los cubren del polvo de la felicidad.
Y, como siempre, QUE  esa energía que nos rodea, LA FUERZA, los envuelva y los llene de dicha, que los lleve hacia las personas que aman, y que LOS ACOMPAÑE.


Mucha Luz!!
                           Juleia Maris

lunes, 30 de noviembre de 2009

No a los cohetes!

Basta de cohetes en navidad y año nuevo! Por la salud de nuestras mascotas y nuestra propia salud... Digamos NO a los cohetes! No compres cohetes, o tirálos en tu propio living, si tanto te gustan...

En estas fiestas, digamos NO a los cohetes. Hay mil otras maneras de festeja, sin tener que ver a nuestros pichichos escondidos debajo de la cama del miedo. Pidamos a nuestros vecinos que no tiren más cohetes, por favor!!

Gracias. 

http://www.facebook.com/album.php?aid=124218&id=180090794042&saved#/pages/No-a-los-cohetes/180090794042?ref=mf


sábado, 21 de noviembre de 2009

Comienzos desgarrados


En la primera jornada
se desbordaron los álamos.
El silencio bien hecho cuesta,
martiriza y conmueve
hasta las lágrimas de madreselva.
El desgarro llega, y no parte;
el desgarrado parte, y no se va.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Bella

Mírame, por favor,                                               
aquí estoy con mi dolor. 

Ella dió, un paso atrás, 
un adiós, y no queda más.    
 Bella, bella al anochecer,  
sólo para mí, bella.


Ella todo me lo dió,  
desde el alma hasta la piel. 
Fue mi verso y mi papel, 
fue mi amiga y fue mi amor.


Conocía mi interior 
como bola de cristal, 
me alejó de todo mal, 
me dió su corazón.


Si la ves alguna vez,  
díle que yo la sigo amando. 
Bella, bella al anochecer... 
Aquí estoy, tan mal, tan sola...





A veces siento que has sido un sueño, un hermoso sueño, del que desperté una noche, la del once de noviembre de 2005. 
Ahora sé que no le temo a la muerte, porque el día que muera será el día en que te volveré a abrazar. 
Desde que te fuiste, que necesito cerrar los ojos de vez en cuando, porque es la única manera en que te puedo volver a ver junto a mí.


Por tí, por tus bigotes y tu nariz de bellota. 
Te quiero. 
Estás conmigo, como la Fuerza. 
Siempre.

miércoles, 28 de octubre de 2009

El sobre

Esta es una historia que me contaron una noche cerrada. No sé si la ausencia de luna ha afectado mi recepción del relato, pero sí sé que si me lo hubieran contado una noche de luna llena, no me hubiera causado el mismo efecto.
Cuenta la historia que había un chico, al que mi relator llamó Facundo, que estaba muy, pero muy enamorado de una chica a la que llamaremos, no sé..., Rosario. El tema es que Rosario y Facundo eran amigos, desde chiquitos. Y una mañana estival, Facundo despertó con la convicción de que se había enamorado de su amiga. Se desató una lucha en su interior, ya que, mientras su Corazón le pedía desesperadamente que le grite su amor a Rosario, su Conciencia le rogaba con cautela que no se precipite, que piense en todos los pro y los contra de decírselo, en los beneficios y en las contrariedades que podrían acaecer por esa confesión ultra profunda. En esa lucha, ganó, por el momento, la Conciencia.
Pasó el tiempo (¿Años?, ¿Meses? ¿Quién sabe? Al estar enamorado, minutos pueden transformarse en horas, días pueden trucarse en meses, meses en... siglañonías*), y Facundo había aprendido a convivir con el secreto del amor. Pero una tarde de invierno, Facundo recibió una carta misteriosa. En un sobre más añejo que el mismo tiempo, en el que figuraba su nombre completo, y no tenía remitente alguno, una carta escrita con tinta negra como la noche, le auguraba sólo 7 días de vida. Facundo, asustado, le rompió en mil pedazos y la arrojó a la basura. Con sorpresa vió que los pedacitos salían del tacho y se volvían a armar, cayendo suavemente sobre la mesa del living. Sonó el timbre, y la madre de Facundo fué a ver quién era. Una muchacha joven le dijo que le avise a Facundo que no debe ignorar las cartas del destino. Desesperado, Facundo salió corriendo a la calle. Atravesando la plaza, pensó que si era cierto sólo le quedaban 7 días de vida, tenía que jugarse y decirle a Rosario lo que sentía, no importaba si eso implicaba tirar a la basura una amistad de toda una vida, pero no podía morir sin decírselo, no podía, no debía (por suerte, Corazón estaba empezando a ganar la partida).
Pero, al cruzar a toda carrera la Avenida de los Álamos, el coche blanco patente ACC777 no lo vió a tiempo, pero él si tuvo tiempo de verlo bien desde el asfalto, desde abajo.
Conciencia se preguntó por qué, por qué había dejado que corra de esa manera, a lo loco. Corazón no se preguntó nada, porque se estaba quedando sin energías como para andar pensando en ñañerías como ésa.
En la ambulancia, Facundo sólo pensó en verla, en ver a Rosario, en decirle, en hablarle, en ver su pelo, su largo pelo castaño, sus ojos verdes como el mar, su sonrisa, su hermosa sonrisa fresca y amplia, ésa que cada vez que ella sonríe, él siente que el cielo se abre y bajan sobre él todos los ángeles y arcángeles.
Una muchacha de largo pelo castaño subió a la ambulancia y se sentó al lado de Facundo. Él, feliz de verla, y tratando de articular las palabras de una manera coherente, le dijo: “¡ Rosario! Me moría.... de ganas... de verte...Dame... tu mano...Estás fría... ¿Tenés frío?...Estás... pa...li...da...”. La muchacha lo miró deliciosa e inerte, y le contestó: “Querido Facundo, lamento que mi carta te haya llegado con una semana de retraso, pero ya es hora de irnos...”. Facundo nunca escuchó esas palabras, se fué con la certeza indesafiable de que Rosario estaba con él, para siempre.
Así terminó esta historia. Primero no la creí, pero en la oscuridad de la noche, me pareció ver un sobre que volaba por el campo. Un sobre de papel amarillento y añejo.
FIN


*: Siglañonía: es una medida de tiempo inexacta, puede equivaler tanto a siglos, como a años, como a días, dependiendo del estado de ánimo que tenga quien utilice el término.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Nebulosas


Confusión. La Nebulosa me sorprende a cada instante, me atrapa, me obliga a replegarme, me quita la respiración.
La Nebulosa me envuelve. Nada parece tener sentido. Mi cabeza es una licuadora, un mortero en el que se muelen las ideas, y donde todo se hace polvo. Me pierdo en la Nebulosa y nada tiene sentido, nada me llega, nada parte de mí. Soy un ente, soy una molécula, soy parte de ella.
La Nebulosa.
La Nebulosa me lleva y no consigo hacer nada,  ni intentar evitarla, ni gritar. Ni grit...

viernes, 9 de octubre de 2009

Calmas de ayer y de hoy

En medio de esta calma cotidiana, nació mi pregunta: quiero saber dónde estás.
Es una necesidad que existas. Sólo tu idea, sólo tu idea, me mantiene viva.

Cuando me encuentres, no me hables. Deja que tu ilusión me hable.

***
Escondida tras una nebulosa de sueños,
no he podido ver una realidad idílica
que se parece mucho,
pero mucho,
a lo que mi pasado soñó
para este futuro presente.
                                                 Julia